miércoles, 4 de julio de 2007

Una langosta gigante
cubre el paisaje
tan solo su esqueleto
y su monstruoso cuerpo
te iluminan:
El horror es peor que la muerte

Tiempo blando

Hablemos del espacio,
del espacio
y la nostalgia
y como siempre,
del olvido.

Así sería mi espacio
donde habría nacido
y quizás
(sin conocerte)

me hubiera calcinado,
caído,
perfumado...

Ahí estaría mi tiempo,
y no aquí.
Allí entre nubes muertas,
fríos amarillos
y soles casi agostos,
y no aquí, digo,
donde la mugre
es tan distinta,

digo...

Y podemos seguir,
hablando esta vez
de la muerte,
primero un águila,

ahora un león,
eternamente joven

que me detiene
más acá,
en el intermedio,
donde callan mis recuerdos
a mis ansias amarrados

más allá,
esperemos...

Y dejemos crecer el espacio,

y el tiempo
y el cielo tan hondo
unido a la añoranza,
unido a ti...
¡Por fin!
Aquí.

Soplando los segundos

Que triste pasa
la vida triste...
Se desvanecen las cerezas
las horas de carbón
nos fulminan con su miel...
y siempre es domingo,
domingo de ayer y domingo de mañana,
nos lleva rodando, clac, clac, hacia atrás...
en la línea que divide una pena pasada
de un dolor incesante
Que dulce
pasa la vida dulce...
porque todo ya fue.